La ligadura de trompas es un método anticonceptivo permanente que consiste en bloquear, cortar o sellar las trompas de Falopio para impedir que el óvulo y el espermatozoide se encuentren, evitando así el embarazo. No altera el ciclo menstrual ni la producción de hormonas.
¿Cuándo se recomienda?
Puede ser una opción para mujeres que:
Han decidido de forma voluntaria no tener más hijos.
Buscan un método anticonceptivo permanente y altamente efectivo.
Tienen condiciones médicas en las que un embarazo representaría un riesgo para su salud.
Requieren una esterilización definitiva por indicación médica o decisión personal.
¿Cómo se realiza?
1. Ligadura laparoscópica
Se realiza mediante pequeñas incisiones en el abdomen.
Se introduce una cámara (laparoscopio) y un instrumental especializado.
Las trompas de Falopio se bloquean, cortan o sellan.
Generalmente requiere anestesia general. Es una técnica mínimamente invasiva.
2. Ligadura abierta (minilaparotomía)
Se realiza mediante una pequeña incisión en la parte baja del abdomen. Permite acceder directamente a las trompas de Falopio.
Puede realizarse después del parto o como procedimiento programado. También requiere anestesia según cada caso.
Beneficios
Más del 99 % de efectividad para prevenir el embarazo.
Método anticonceptivo permanente.
No modifica las hormonas naturales del organismo.
No afecta la menstruación ni la función ovárica.
No interfiere con las relaciones sexuales.
Recomendaciones
Antes de la cirugía
Acudir a una valoración con el ginecólogo.
Informar antecedentes médicos, alergias y medicamentos que utiliza.
Realizar los exámenes preoperatorios indicados.
Cumplir el ayuno si será bajo anestesia.
Después de la cirugía
Seguir las indicaciones médicas sobre reposo y cuidados de la herida.
Evitar levantar objetos pesados durante los primeros días.
Mantener la herida limpia y seca.
Acudir al control postoperatorio.
Consultar de inmediato si presenta fiebre, dolor intenso, sangrado abundante o secreción de la herida.